La genética determina en gran parte el aspecto y tu tipo de
piel. Pero los cambios hormonales, los malos hábitos alimentarios y los
factores medioambientales, inciden también en su aspecto final. Por eso es tan
importante identificar cuál es tu tipo de piel como primer paso para determinar
cuál es tu rutina de cuidado facial adecuada. El segundo paso, es reajustar tu
rutina a los diferentes cambios a los que se enfrenta la piel de nuestro
rostro.
PIEL MIXTA:
Cómo se comporta este
tipo de piel:
Es el tipo de piel más difícil de identificar ya
que combina dos o más tipos de piel en uno. Normalmente, aquellos que tienen
piel mixta, tienen brillos en la zona T (nariz, frente y mejillas) pero seca o
normal en el resto de zonas.
Cómo tratarla:
Lo mejor es emplear diferentes productos según
la zona de tu piel. Texturas ligeras en gel y productos libres de aceite para
la Zona T y cremas nutritivas para las zonas más secas.Te recomendamos:
Crema de Día Ligera Ecollagen, la Crema de Día para piel normal y mixta Oxygen Boost de Optimals y el Serum Concentrado True Perfection
PIEL GRASA:
Cómo se comporta este
tipo de piel:
Es una piel con brillos y se ve muy afectada por
los cambios hormonales y por el uso en exceso de los productos con alto
contenido en alcohol. Normalmente tienen puntos negros e imperfecciones y poros
dilatados en la zona T.
Con este tipo de piel, se tiende a limpiarla en exceso, hasta tal punto que pueden quedar zonas deshidratadas y otras incluso, pueden reaccionar generando más brillos. Utiliza una limpiadora, seguida de un serum no comodogénico y después, un gel hidratante. Hidratar una piel grasa puede parecer contradictorio, pero es un paso esencial para restaurar el equilibrio que debería tener este tipo de piel. Los papelitos matificantes pueden eliminar el exceso de grasa durante el día y una mascarilla específica para pieles grasas una vez a la semana para limpiarla en profundidad.
Te recomendamos:
Crema de Día de Piel Grasa Oxygen Boost, el Serum Concentrado True Perfection o la Crema de Día Ligera de Ecollagen.
PIEL
SECA
Cómo
se comporta este tipo de piel:
La
piel seca se define por su falta de hidratación ya que la capa más superficial
de la piel no tiene la capacidad para mantener el nivel de hidratación
adecuado. Se caracteriza por poros pequeños y textura áspera con líneas de
expresión marcadas.
Cómo
tratarla:
Evita
utilizar limpiadores con ingredientes demasiado agresivos que eliminan los
lípidos de la piel y utiliza otros más suaves. Una crema hidratante con Factor
de Protección Solar alto, te ayudará a prevenir los efectos dañinos del Sol
como resecar aún más este tipo de piel. También es muy recomendable utilizar
cremas que contengan Urea y Ácido Láctico. En lugar de exfoliar, masajea la
piel del rostro con una muselina de algodón (toalla empapada en producto y
escurrida) perfecta para eliminar células muertas y mejorar la circulación
sanguínea en el rostro. El agua caliente también tiende a resecar, opta mejor
por una temperatura templada.
Te
recomendamos:
Tratamiento
de Día Perfeccionador True Perfection y la Crema de Alta Protección SPF 30
Ecollagen.
PIEL
SENSIBLE
Cómo se comporta este
tipo de piel:
Se irrita con
facilidad, tono rugoso y poco uniforme, con zonas resecas y se enrojece con
facilidad.
Cómo tratarla:
Evita productos perfumados o que contengan
ingredientes muy potentes. Si tus síntomas incluyen picor, y manchas rojas,
trata de introducir nuevos productos a tu rutina de cuidado facial. Intenta que
esta rutina sea lo más simple posibles, es decir, que sólo contenga productos
estrictamente necesarios y así evitaras reacciones alérgicas innecesarias.
Te
recomendamos: Crema de Día para
Pieles Sensibles.






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